
Todos hemos visto durante esta y la semana pasada, los acontecimientos en el sur del país. Sin duda lamentable, inaceptable tanto la toma de rehenes, los incendios, el daño de la propiedad privada y la negación de la libertad de sus conciudadanos, como de ellos mismos.
Siempre rechazamos esta forma que tienen los pobladores de ciudades que no tienen importancia ante los ojos del gobierno central, y es cierto que el cerrado centralismo de nuestro país, nubla muchas veces la visión y la misión del estado, dejando de lado a ciudades que viven por años navegando sin un faro cercano. Este es el caso del departamento de
Moquegua, caso que conozco con cierta cercanía, departamento en donde se explota la mina de
Cuajone por
Southern Copper y que además en las costas del mismo departamento posee la fundición y la refinería de
Ilo; en
Tacna La mina de
Toquepala y próximamente en
Arequipa iniciará la explotación de la Mina "Tía María".
Los pobladores de
Moquegua como sus autoridades, han
creído que,
Southern Copper al obtener mayores ganancias en los últimos años, por los aún elevados precios de los metales como el aumento de la extracción y del procesamiento del mineral; deberían recibir más dinero producto del canon minero. Una vez más verdad a medias; la falta de información de la población incitada por los dirigentes así como los agitadores, impropios de la idiosincrasia
moqueguana, deja muchos puntos por analizar, como la infiltración de personas agitadoras de masas, llevándolas a cometer los actos que hemos visto en televisión, periódicos e
Internet, totalmente inaceptables.
Pero ¿Para qué más dinero si la región no utiliza eficientemente el dinero que ya reciben? he
ahí los interesen de quienes tienen de autoridades, por ejemplo el distrito de
Torata, donde se encuentra la mina
Cuajone, recibe anualmente
millones de dólares, y ¿Qué hacen con ese dinero? los siguiente: Destruyen y vuelven a hacer las veredas, lo mismo con todas las plazas que tienen; y presentan proyectos de inversión tan inútiles que no llegan a ser aprobados para su financiamiento; entonces tanto dinero no llega a ser utilizado en beneficio de la población, mas si de sus autoridades, mediante otras "malas jugadas" en las que son expertos.
Lo malo: El gobierno nunca les prestaría atención si no
realizan este tipo de desórdenes, como tampoco esta bien que se bloquee la carretera y los daños a la propiedad privada como a la libertad.
Hay culpa por parte de ambos lados, el gobierno, que tiene el deber de ser solidario con los todos los
cuidadanos, tiene que buscar de diferentes formas repartir equitativamente los recursos que el país posee,
así como también los ciudadanos deben
comprender que los recursos son para todos y entre todos buscar el bien común, la unidad que no se logró con la fallida
regionalización. También deben entender que si tienen abundancia de recursos entonces es muy bueno que con parte de los recursos "propios" se
subsidie a otra región que no posee la misma suerte. Pues en dar lo propio al prójimo es más
gratificante que dar lo que nos sobra.
Yo les aseguro que este no es un triunfo de los ciudadanos, pues en 5 años más, la ciudad de
Moquegua no va a tener más que parques y plazas
remodeladas, en el óvalo de la
Av. Balta mucha gente seguirá sentada sin nada mejor que hacer, el hotel de turistas, sin mayor afluencia de turistas, el delicioso
cuy chactado, y las
paltas seguirán siendo lo mejor de una ciudad dormida sin brújula, o con ella, pero
manipulada por sus autoridades, rico valle esperando una época que no llega, mientras el mineral sale por la puerta trasera de la
vía férrea hacia
Ilo y de ahí hacia las cuentas del Grupo
México..